Documento
Conceptual
FASE PREPARATORIA DEL PROYECTO: EDUCACIÓN EN ÉTICA,
ESTÉTICA Y CIUDADANÍA.
PROGRAMA NACIONAL PARA EL MEJORAMIENTO DE LA CONVIVIENCIA SOCIAL.
MEP-PROCESOS
Nuevo
Enfoque Estético de la Educación en el sistema educativo
de secundaria en Costa Rica
Rodolfo Rojas-Rocha
Consultor especializado en el área de estética
PROCESOS
RESUMEN
Este documento presenta el enfoque contemporáneo basado en
los principios de la posmodernidad como modelo para incorporarse al
Plan Nacional para la Convivencia Social a través de la educación
secundaria costarricense. Explica el contexto y la propuesta conceptual
que implica un cambio de paradigma educativo hacia la estética,
desde una revisión del modelo de la modernidad hacia la introducción
de otras variables más actuales que se ajusten al contexto
social, cultural y económico donde vivimos.
1.
INTRODUCCION
Cuando nos interrogamos sobre el nuevo enfoque para la educación
costarricense que contempla la triada ética-estética
y ciudadanía se desea responder al sentimiento de inconmensurabilidad
y más bien de desborde que agobia a los docentes en la práctica
educativa actual en nuestro país. Como así también
el de las múltiples demandas que sufre la educación
primaria y secundaria para afrontar y encontrar solución a
problemas que se manifiestan en ése ámbito, pero que
vive la sociedad toda. Demandas y problemáticas que abarcan
múltiples y diversos aspectos, vinculados también con
múltiples y diversas realidades y situaciones, que comprenden
desde el replanteo de la función de la escuela en el siglo
XXI hasta las manifestaciones cotidianas fuera de la institución
educativa.
En las últimas décadas se ha intentado dar respuesta
a esta situación a través de un camino ya muy transitado,
un modelo gastado que es necesario cambiar, sin que este recorrido
haya producido los frutos esperados; camino que consiste en abordar
cada cuestión de “una en una”, en forma aislada,
por separado. Desde éste documento proponemos una nueva perspectiva:
una mirada profunda, totalizadora y compleja, a partir de un enfoque
que nos conduzca por nuevos senderos.
De allí el abordaje de la crisis paradigmática, del
análisis del proceso de enseñanza aprendizaje como recursivo,
del concepto de “sistema abierto”, de “problemas
de sociedad”, de organización, de aprendizaje y sujeto
colectivo. Como así también de la presencia y función
de las nuevas tecnologías y de las inéditas posibilidades
de comunicación que nos brindan, sin descuidar el qué
hacer desde el aula ante situaciones concretas, tales como la multiculturalidad,
lo nomádico, la fragmentación y un grupo de técnicas
que abordan el currículo de conformidad con los postulados
un pensamiento que establezca una condición crítica
a la modernidad como modelo a seguir repitiendo.
Podríamos resumir la propuesta de este documento como “un
cambio de mirada”, porque la complejidad de los contextos socioculturales
actuales ha dejado perpleja la mirada de los docentes, para quienes
la teoría del currículo, la didáctica y las teorías
del aprendizaje constituyen, actualmente, marcos teóricos estrechos
para comprender: ¿qué es la escuela o el colegio?, ¿qué
ocurre en estos espacios educativos? y ¿qué podemos
hacer para generar una transformación sustancial o al menos
pertinente?
Buscamos bucear, más allá de la punta del iceberg, “la
violencia en la escuela”, “la apatía o desinterés
de los alumnos”, “la ausencia de una autoridad creativa
de directivos y maestros”, “los aprendizajes significativos
fuera de la escuela y el currículo”, “la desautorización
de los padres hacia los maestros”. Fenómenos emergentes
de una sociedad que debe ser comprendida para poder ser enseñada.
Así, este documento trata de plantear un modelo educativo en
el ámbito estético que de respuesta a la complejidad
socio histórica que hoy involucra a los procesos de enseñanza
y aprendizaje introduciendo un marco teórico preliminar donde
se presentan algunas estrategias para llevar a cabo un mejoramiento
en los niveles de desarrollo humano en el país, y la urgente
e ineludible tarea de la escuela (docente y administradora de la educación)
de liderar la resignificación de estos procesos. Servicio que
debe prestar a la comunidad (padres, alumnos y sociedad). Sabemos
que no es tarea fácil, porque la escuela no es un ente fuera
de esta comunidad. La escuela es parte de la sociedad, donde hoy,
en gran medida, los padres también son maestros y los maestros
son padres que viven aturdidos en estas contradicciones. Asimismo,
consideramos que es el profesional docente el que debe encabezar este
proceso, hecho que contribuirá a fortalecer su rol en el contexto
social, situación que en otro escenario histórico fue
posible. Ahora el contexto es otro, resignificar es la tarea, lo que
implica no sólo cambiar sino también recuperar.
2.
JUSTIFICACION
El
término posmodernidad fue inicialmente muy usado por la comunidad
artística para designar un estilo arquitectónico disyuntivo
y abierto, por oposición al espacio conjuntivo y cerrado de
muchos edificios modernos. La teoría literaria ha empleado
el término para referirse a corrientes estéticas recientes
que se oponen a la modernidad, esgrimiendo conceptos fundamentales
como el género, considerado en cuanto estilo plenamente diferenciado
con características singulares. Se trata de un escepticismo
respecto a las concepciones modernas del progreso, la jerarquización
del conocimiento y la objetividad en el contexto de un mundo actual
multicultural, fragmentado y heterogéneo. En este sentido,
los posmodernos rechazan la noción de progreso lineal y sostienen
que la civilización no ha logrado avance alguno sin producir
por añadidura situaciones nada progresistas e incluso importantes
progresos.
La posmodernidad en su tránsito de la sociedad post-industrial
a la sociedad de la información, la comunicación, el
conocimiento y la transversalidad, exige transformaciones en los procesos
de formación en la educación . Nuestra cultura se ha
inclinado por las imágenes como referentes de la realidad tomadas
de la cultura popular, rural y masiva. A través del espacio,
la imagen y las acciones iconográficas-objetuales se inciden
cambios sustanciales en la comunidad y sus referentes culturales.
El currículo moderno que nace desde la disciplinas, las cuales
apartan y fragmentan, es revisado por uno que sea abierto y fragmentario,
en redes, rizomático.
El arte enmarcado dentro del pensamiento integral posmoderno cuestiona
las fronteras infranqueables de las disciplinas y se centra en su
filosofía investigación-acción donde la perspectiva
del territorio pedagógico de la transversalidad podría
plantear la integración de las disciplinas y enlazar una colaboración
con docentes quienes servirían de tutores y tutoras a sus estudiantes,
que participan en una aula creativa y abierta a la transversalidad.
Desde el punto de vista lingüístico, el concepto de transversalidad
tiene dos significaciones: atravesar o enhebrar. Desde las propias
disciplinas colonizar otras y generar un intercambio más profundo
y trans-territorial. Como un tejido semántico, el arte puede
nutrir otras asignaturas o disciplinas y enhebrar un propuesta integral
con impacto en las redes sociales. Por esa, razón se justifica
un modelo que no transmita sus contenidos meramente para procurar
un conocimiento y comprensión del arte a los alumnos y promover
una cultura artística elitista y valiosa en sí misma
sino para cambiar las relaciones sociales e iniciarlos en cuestiones
éticas y morales .
3. OBJETIVOS GENERALES
•
Desarrollar el marco conceptual que sustente el nuevo diseño
curricular, pedagógico y metodológico para la enseñanza
de esta temática en el sistema educativo nacional a nivel de
secundaria.
• Plantear el modelo posmoderno como un tipo de enfoque conceptual
que incorpora el arte como forma de conocimiento en el currículo.
3.1.
OBJETIVOS ESPECIFICOS
• Justificar el modelo posmoderno como plataforma alternativa
para la delimitación de las competencias educativas.
• Delimitar las estrategias del enfoque posmoderno, sus técnicas
y metodologías para la generación de insumo que fortalezcan
éstas áreas.
• Mencionar los proyectos exitosos a nivel internacional donde
la estética es primordial en el currículo educativo
integral.
4.
MARCO CONCEPTUAL DEL AREA DE ESTETICA
4.1.
ANTECEDENTES DEL MARCO CONCEPTUAL
4.1.1. Estética, ética y ciudadanía.
Como
antecedentes del marco conceptual los conceptos de estética,
ciudadanía y ética establecen nuevas relaciones semánticas
y funciones de cooperación e intercambio. Por un lado, la Estética,
desde el punto de vista de la filosofía, tiene por objeto el
estudio de la esencia y la percepción de la belleza. Más
formalmente se la ha definido en el contexto de premodernidad y la
modernidad como "ciencia que trata de la belleza y de la teoría
fundamental y filosófica del arte" . Vinculada a la teoría
de la percepción, teoría de la facultad para tener percepciones,
o bien teoría de la sensibilidad como facultad para tener percepciones.
Sin embargo, es común entender la estética como la teoría
del arte y la belleza que en contexto contemporáneo de la educación
constituye en un espacio poco desarrollado y ausente del currículo
escolar. Podemos mencionar que investiga el origen sistemático
del sentimiento puro y su manifestación, que es el arte, según
asienta Kant en su "Crítica del juicio", donde se
delimita como la ciencia cuyo objeto primordial es la reflexión
sobre los problemas del arte como manifestación cultural a
través de los valores que en ella están contenidos.
El arte del siglo XX supone la introducción de la vanguardia
como progreso e innovación y constituye una reacción
contra el concepto tradicional de belleza al incorporar la expresión
individual y las formas fuera del circuito occidental. Algunos teóricos
llegan incluso a describir el arte moderno como "antiestético".
Revoluciones como la aparición de la fotografía, capaz
de una fidelidad absoluta con el modelo, o los medios mecánicos
de reproducción de las obras, que las introducen en el conjunto
de los bienes de consumo comunes en nuestra sociedad, suponen a principios
del siglo XX una verdadera convulsión para la teoría
y la práctica artísticas. Así no sólo
el campo de estudio de la estética sino el propio campo de
trabajo del arte se orienta hacia una profundísima corriente
auto reflexiva que ha marcado todo el arte del siglo veinte: ' ¿qué
es el arte?', '¿Quién define qué es arte?'. El
Dadá desacraliza el óleo y el mármol, utilizaba
la argumentación, el discurso, el collage, el teatro, el cuerpo
y el performance para mostrar de una manera crítica la fragmentación
del mundo industrial; con la incorporación del arte conceptual
el arte premoderno o clásico se desmaterializa, completamente,
al plantear la indefinición y el nomadismo en el contexto de
las prácticas tradicionales.
Se abandona el marco lineal del pensamiento fronterizo hacia la búsqueda
del espacio y las ideas. Así, el espectador tendrá una
nueva mirada plurisignificativa y participativa en el proceso creativo.
Por ejemplo tenemos la corriente povera europea, la cual usaba materiales
como troncos, huesos y palos para su obra, elementos tradicionalmente
"feos"; los minimalistas utilizarían acero para resaltar
lo industrial del arte mientras Andy Warhol lo intentaría mediante
la serigrafía y los artefactos de la Cultura Visual. El teatro,
la danza y otras manifestaciones culturales se evocarían al
expresionismo del yo individual (Freud y Einstein) fuera de las condicionantes
políticas y religiosas. Algunos incluso se desharían
completamente de la obra final para centrarse únicamente en
el proceso en sí. El arte contemporáneo, por ende, plantea
una serie de cualidades, fortalezas cognitivas, intelectuales y pedagógicas
que pueden facilitar mejores vías para la convivencia social
desde la formación escolar.
Por otro lado, tenemos el concepto de ciudadanía. En sociedades
democráticas y modernas se da por supuesto el carácter
democrático de la educación, pero ésa es una
obviedad que necesita ser revisada. Es cierto que los partidos políticos
que aspiran a gobernar incluyen en sus programas un capítulo
cada vez más importante referido a temas educativos, y que
los gobiernos elegidos por la ciudadanía han de rendir cuentas
a la sociedad sobre el tipo de educación que se considera socialmente
deseable y sobre el funcionamiento de las instituciones educativas
.
La ética constituye el otro aspecto que debe ser fortalecido
en la educación y se identifica como el conjunto de valores,
normas y costumbres de un individuo o grupo humano determinado . Una
doctrina ética desde el currículo educativo elabora
y verifica afirmaciones o juicios. A pesar que la formación
Estética, Ética y Ciudadana está presente en
el discurso docente, no está efectivamente instalada en las
escuelas y los colegios. Por supuesto, existe una serie de prácticas
que inevitablemente transmite un conjunto de valores pero no existe
una preparación interdisciplinaria del docente (en contenidos,
en estrategias didácticas) ni una sistematicidad de la tarea.
Sin duda, las autoridades de las instituciones educativas reconocen
la importancia de su implementación y admiten la necesidad
de orientaciones para lograrlo. Uno de los problemas destacados es
el de la incongruencia entre el decir y el hacer de los docentes o
entre lo que intenta transmitir el docente y lo que transmite la institución
a través de sus normas y de sus modos de impartir "belleza,
justicia y valores" .
4.1.2.
Otros enfoques de la educación estética como marco conceptual
de las artes: Movimientos de la educación del arte en el siglo
xx
En
vista de la necesidad de repensar los modelos de la educación
artística, todos han surgido como una disciplina, no como parte
de un plan integralista donde lo estético permea todo el currículo
escolar. La obligación de revisar los fundamentos de la Educación
Artística no es un fenómeno nuevo. A lo largo de la
historia de esta disciplina escolar se han planteado diferentes propuestas,
que han estado sustentadas en uno o varios enfoques educativos y en
nociones de arte, así como en una serie de teorías que
han servido de un fundamento epistemológico a tales perspectivas.
Además de una condiciones sociales que han reclamado estos
cambios como necesarios.
Así, la tradición pre-moderna de la copia (de láminas,
de esculturas en yeso, del natural) estaba basada en la idea de mimesis,
en la propuesta de que el arte tradicional debía imitar a la
naturaleza para ser bello. Este modelo, además, permite establecer
una cultura de la disciplina y observación cercana al pensamiento
científico. El tener nociones de la narración, la poética,
el balance clásico, la simetría , la proporción,
el dibujo naturalista, la teoría del color, los fundamentos
del diseño permite el desarrollo de ciertas habilidades potenciales
que acentúan la idea de mantener la educación artística
en las disciplinas de arte y preservar aspectos de la tradición
antes de cuestionar su sistema de prácticas hacia formulaciones
experimentales. Este modelo resultaría conveniente en su oportuna
dosificacíon donde sus alcances puedan dialogar con la operatividad
de otros modelos hibridizados contemporáneos. El equilibrio
entre la práctica en su relación con la actitud crítica
y reflexiva del taller podría resultar ideal en una propuesta
integral.
Por otro lado, el enfoque moderno de la expresión creativa
del yo (desde principios a mediados del siglo XX) se fundamenta en
el taller en gran parte y abandona toda reflexion crítica del
proceso creativo. Aquí el arte se concibe como la expresión
original de un artista individual y dotado de un talento ùnico.
En las propuestas del psicoanálisis freudiano(liberarse de
los traumas) podemos explicar la justificación de este modelo,
el auge de la creatividad y en la posición dentro del campo
de arte que sostenía que éste tenía que reflejar
su esencia (la forma se transforma así en contenido, la voluntad
del artista en referente esencial del arte) y en la psicología
del desarrollo (las etapas).
La perspectiva del DBAE (discipline based art-education) si vio influenciada
por el éxito de la propuesta de Bruner (1966,1974), en la que
planteaba la importancia de enseñar la estructura de las disciplinas
y que el conocimiento escolar había de ser, por tanto, de base
disciplinar. En el caso del arte, este conocimiento proviene de la
historia del arte, la práctica, la estética y la apreciación.
La perspectiva formalista que continúa la tradición
moderna donde predomina el funcionalismo y de la enseñanza
del lenguaje del arte en la semiótica estructuralista y en
las propuestas de los artistas de la Bauhaus. Estos modelos han ido
transformándose y filtrándose en el currículo
desde hace décadas. Y nos preguntamos si se requieren modelos
orientados hacia los problemas y contexto sociales o que presten poca
atención a las funciones sociales del arte y mucha atención
al valor personal y estético de las experiencias artísticas.
Esas interrogantes están a la orden del día y permiten
tener un panorama amplio en el momento de realizar acciones para actualizar
el currículo escolar costarricense en el siglo XXI.
4.1.3.
Experiencias internacionales exitosas.
Muchos
proyectos investigados plantean una serie de disyuntivas con respecto
a las artes. Existen actualmente proyectos diversos con metas y objetivos
particulares que permiten un entendimiento con distintas disciplinas.
Muchos de ellos mantienen su status territorial y moderno, en el sentido
de ser creados en ambientes exclusivamente de artes sin vinculaciones
con el currículo integral. Este tipo de limitación trae
consigo las relaciones compartimentadas entre las disciplinas pero
impide la transdisciplinariedad esperada. Los proyectos transdisciplinarios
son pocos, pero hay algunos que intentan acercarse a ese ideal o equilibrio
entre las capacidades cognitivas, la belleza, las normas morales y
sociales y el sentido ciudadano. Estos proyectos podrían empatizarse
con los postulados para el fortalecimiento del campo del valor ciudadano
y las artes, que el Ministerio de Educación de la República
de Costa Rica plantea integrar en un Plan Nacional para la Convivencia
Social a mediano plazo.
También
se han desarrollado proyectos a nivel mundial patrocinados por organizaciones
internacionales como la UNESCO vinculados desde las disciplinas artísticas
con proyección transdisciplinaria que no tratan de modelar
en su totalidad la estructura curricular a nivel nacional sino incidir
desde sectores particulares del arte como la danza y el teatro para
generar pensamiento creativo en las ciencias.
En el cono sur han surgido proyectos interesantes de carácter
comunitario. Tenemos como ejemplos: El curso de entrenamiento para
profesores de Danza: una aproximación metodologica (Colombia);
Corporación CreArte constituye una organización con
fines de lucro, formada por un grupo profesionales independientes,
que tiene como objetivo fomentar el desarrollo de la creatividad,
la expresividad y la autoestima de niños y niñas en
situación de riesgo social, entre los 6 y 14 anos de edad,
por medio de la realización sistemática de talleres
artísticos (Chile). Los enlaces entre educación y arte
lo encontramos en otro proyecto: Razonamiento grafico que une el Arte
y matemáticas. Este proyecto permite utilizar materiales del
ambiente que al ser representados visualmente favorecen el aprendizaje
de las ideas matemáticas representados en ellos. Esta actividad
plástica constituye un medio donde aplicar las nociones estudiadas
y ejercitar conceptos matemáticos desde los primeros anos de
escolaridad (Chile).
Entre
las mejores practicas en educación artística de la zona
del caribe reconocidas internacionalmente tenemos: Área Youth
Foundation (Jamaica),Arts-in-Action (Trinidad), Playback Theatre (Grenada),
I.C.T.A. (Invention & Creativity Through the Arts - Trinidad),Carnival
Legacy (Trinidad), Mas Camp (Trinidad) ,Carnival in the Diaspora (e.g.
Luton Carnival Project, UK),Forum Theatre for Prison rehabilitation,
Steel Pan as a Pedagogic practice and crisis resolution, Reggae Studies
(Jamaica), Festival & Carnival Arts Studies (Trinidad & Tobago).
Cada uno de estos proyectos inciden las relaciones interculturales,
permiten un acercamiento a grupos sensibles y plantean experiencias
de vida que logran cambios en valores, afectos y acciones de la comunidad.
Por
otro lado, en el continente asiático se han hecho algunos esfuerzos
para incrementar y apoyar la educación artística desde
el punto de vista estatal con la colaboración de los ministerios
de cultura y turismo. Tenemos el caso de la Republica de Korea . Como
un modelo exitoso a través del cual la cooperación es
primordial para la consolidación de la educación artística
en la región.
El
Proyecto Zero de la Universidad de Harvard ha visto el arte como un
insumo para entender y reflexionar formas de pensamientos creativos
en la juventud temprana y se relacionan con los procesos de aprendizaje
y el desarrollo de la inteligencia en la conformación de ciudadanos
críticos. Estas investigaciones ha sido lideradas por Howard
Garner quien ha estudiado sobre las inteligencias múltiples
y su relación con los procesos cognitivos y el pensamiento
estético .
Con iniciativa estatal y voluntades comunitarias se desarrolla el
proyecto del National Arts Consortium, Department of Art Education,
The Ohio State University(2002).Transforming Education Through the
Arts Challenge. Proyecto exitoso planteado a partir de coaliciones
entre el estado, la empresa privada y la comunidad.
Mencionamos otro con un alcance de carácter nacional: Art Education
Partnership que constituye una coalición nacional de artes,
educación, instituciones filantrópicas, la empresa privada,
y el gobierno a través del ministerio de educación de
los Estados Unidos que apoyan y promueven los roles esenciales de
las artes en el desarrollo y el aprendizaje de cada niño para
el mejoramiento de las escuelas norteamericanas. Muchos de estos proyectos
se analizarán con detenimiento en el documento final con el
fin de ampliar el panorama de los alcances de la educación
artística en el currículo escolar.
4.2.
NUEVO ENFOQUE POSMODERNO
4.2.1.
¿Porqué este enfoque?
La
concepción posmoderna de la cultura arraiga en el presente
más que en el futuro. Se vuelve hacia el pasado para establecer
la genealogía de los problemas del presente y descubrir hasta
que punto guardan relación con ilusiones heredadas. La modernidad,
que le da la espalda a la tradición, ha generado tecnologías
incontrolables que contaminan y destruyen el medio ambiente, estructuran
la linealidad de los pensamientos, y citan ejemplos de científicos
que en lugar de usar sus conocimientos para mejorar las condiciones
de vida contribuyen a someter a determinados grupos sociales al poder
opresor de otros.
En este sentido, es importante desarrollar proyectos artísticos
con una visión posmoderna que impacten en las distintas áreas
socioculturales, de cuyos procesos de elaboración surjan de
las distintas disciplinas, mediante relaciones en red, y de los propios
centros educativos con el fin de propiciar una educación centrada
en la triada: ética, estética y ciudadanía. Los
espacios públicos son los escenarios urbanos idóneos
para visualizar esos deseos a través de las estrategias pedagógicas
que combinen prácticas lúdicas, la metáfora y
el lenguaje, el color, las formas, el sonido, el cuerpo y la narración.
Con este modelo se plantean intenciones basadas en la investigación-acción
donde el pensamiento crítico y la solución de problemas
estéticos enfaticen en el campo de los valores como escenario
real para la praxis de la interdisciplinariedad y liderazgo.
Entre los beneficios de un proyecto nacional de arte es compartir
experiencias realizadas desde la visualidad, la textualidad, la temporalidad,
la especialidad y la objetualidad que incidan en la dinámica
social de la comunidad y permitan un reconocimiento de su identidad
con valores éticos.
El arte como herramienta de extensión social tiene el propósito
de estimular nuevas vías de acercarse a las problemáticas
de las comunidades y despertar la sensibilidad de los ciudadanos como
agentes de cambio con la creación de ambientes de tolerancia
y solidaridad.
Aunque en general se considera que las artes no forman parte del núcleo
esencial de la educación, en realidad, ellas son un medio muy
importante para el desarrollo de los aspectos más sutiles y
complejos de la mente del estudiante. Existen muchas formas de pensamiento
que las artes suscitan, desarrollan y refinan, y las describe como
más útiles, para abordar las ambigüedades y las
incertidumbres de la vida cotidiana y comunitaria, que los currículos
formalmente estructurados que se aplican hoy en día en los
colegios.
Este nuevo punto de vista de la educación en las Artes es especialmente
importante hoy en día, en una época en la que nuestra
concepción de la práctica y la evaluación de
la educación social suele estar dominada por las formas más
mecanicistas del racionalismo técnico donde las asignaturas
son fronterizas, unitarias y cerradas.
Asimismo, tomando en cuenta la filosofía de la posmodernidad
crear un entramado de relaciones desde otras disciplinas como ver
el arte a través de la cívica o las ciencias naturales,
o ésta a través de los canales expresivos con el fin
de propiciar cambios sustanciales para el bienestar social. Es decir,
crear y promover espacios de participación ciudadana mediante
las prácticas creativas y la investigación artísticas
de nuestras comunidades.
En fin, definir un nuevo diseño curricular en artes explica
el por qué es necesaria la educación artística
multicultural, transdisciplinaria a través del uso de las estrategias
del enfoque posmoderno para generar formas reflexivas para la promoción
de la comprensión transcultural hacia un reconocimiento de
la diversidad, estimulando la autoestima y el sano orgullo de los
estudiantes por su legado cultural.
No puede haber auténtica formación ética si se
ve al otro como un ser absolutamente determinado y, en cierto aspecto,
perdido. No puede haber formación política si no se
está dispuesto a escuchar al otro, a tomarlo en cuenta. No
puede haber formación en derechos y en tolerancia si se ven
estigmas y no se es capaz de reconocer esa mirada estigmatizadora
y de hacer el esfuerzo por modificarla. La diversidad de contenidos
propios remite a varias disciplinas y formaciones profesionales. Esto
genera una suerte de parálisis en capacitadores, profesores
y maestros. Existe, en primer lugar, la alternativa siempre deseable
del trabajo en equipo, del trabajo interdisciplinario. Pero es poco
probable que en una institución educativa se dé la ocasión
para un auténtico trabajo de este tipo. Por eso, es necesario
reconocer las debilidades y fortalezas derivadas de nuestra formación
profesional. No es posible ser especialista en todo. Se trata de que
el docente se maneje con soltura en todos esos temas en los que se
sienta más seguro y que los enriquezca con su saber profesional
y que, frente a los temas sobre los que tiene un menor dominio, muestre
siempre una actitud de apertura y una disposición siempre renovada
de aprender.
4.2.2.
El arte como forma de conocimiento y las competencias
Las competencias básicas como un sistema de acción complejo
que engloba las habilidades intelectuales, las actitudes y otros elementos
no cognitivos que son adquiridas y desarrolladas por los sujetos a
lo largo de su vida y son necesarias para participar con eficacia
en diferentes contextos sociales. Se agrupan las competencias básicas
en tres categorías: actuar de manera autónoma, utilizar
herramientas o recursos de manera interactiva y funcionar en grupos
socialmente heterogéneos. En el aprendizaje por competencias,
el estudiante se convierte en protagonista activo de un aprendizaje
virtual, interactivo, compartido y distribuido. La adquisición
de destrezas en habilidades genéricas le permitirá afrontar
las competencias específicas de su área de conocimiento.
El estudiante necesita ser capaz de manejar el conocimiento, actualizarlo,
seleccionar la información, conocer las fuentes de información
y comprender lo aprendido para integrarlo a su base de conocimiento
y adaptarlo a nuevas situaciones.
Este cambio en la organización del aprendizaje, que supone
el paso de una educación centrada en la enseñanza a
una educación centrada en el aprendizaje, implica un nuevo
enfoque en el papel de los educadores y de las actividades educativas
y da un mayor énfasis a los resultados de aprendizaje. El aprendizaje
se basa en competencias que reflejan la capacidad del estudiante para
poner en práctica de manera integrada habilidades, conocimientos
y actitudes para enfrentarse y poder resolver problemas y situaciones
de nuestra sociedad contemporánea.
Además, permiten evaluar su grado de preparación, suficiencia
y responsabilidad.
Podemos diferenciar entre tres tipos de competencias: COMPETENCIAS
GENÉRICAS o transversales, transferibles a una gran variedad
de funciones y tareas. No van unidas a ninguna disciplina sino que
se pueden aplicar a una variedad de áreas de materias y situaciones
(la comunicación, la resolución de problemas, el razonamiento,
la capacidad de liderazgo, la creatividad, la motivación, el
trabajo en equipo y especialmente la capacidad de aprender.). Las
facultades estéticas estarían ubicadas en este tipo
de competencias, pues, fomentan la inteligencia emocional para asumir
tareas que requieren de pasión y perseverancia ante situaciones
conflictivas o complejas. Las COMPETENCIAS BÁSICAS que son
las que capacitan y habilitan al estudiante para integrarse con éxito
en la vida laboral y social (lectura, escritura, cálculo, tecnologías
de la información, lenguas extranjeras, cultura tecnológica,
cultura investigativa). COMPETENCIAS ESPECÍFICAS que son aquéllas
específicas de la titulación, especialización
y perfil laboral para los que se prepara al estudiante.
Las competencias son potenciales habilidades del estudiante para enfrentarse
a su medio, el enfoque de la estética y la ética permitirían
flexibilizarlas, hacerlas mas lúdicas y facilitadoras mediante
los valores que sustentan su accionar conductual.
La naturaleza cognitiva del aprendizaje en las artes visuales, destierra
la concepción del arte como algo exclusivamente emocional;
se plantea como los recientes descubrimientos sobre la mente y la
inteligencia determinan cuestiones relacionadas con el estatus intelectual
de las artes visuales; describe cómo una idea del aprendizaje
orientada hacia la cognición cambiaría la manera en
que se enseñan las artes visuales; plantea las maneras en que
los avances en ciencia cognitiva se pueden aplicar a la educación
artística; describe cómo el arte puede utilizarse para
desarrollar las habilidades cognitivas de los niños y las niñas
e identifica las implicaciones de todo lo anterior no sólo
para el currículum artístico, sino para las prácticas
educativas y la reforma de la educación costarricense en general.
4.2.3. Insumo conceptuales de la posmodernidad.
Para
incorporar el arte como forma de conocimiento, de construcción
de espacios vitales y el mejoramiento de la convivencia social en
el curriculum educativo se ha delimitado una serie de estrategias
conceptuales posmodernas en la materialización de las prácticas
educativas con este nuevo enfoque. Estas estrategias corresponden
al currículo posmoderno y en algunos casos contradictorias
entre sí, sin embargo sus interrelaciones cuestionan las interpretaciones
establecidas por lo que recurre a temas capaces de generar controversias.
A continuación, desarrollaremos estos insumos con el fin de
exponer sus alcances y dimensiones como sugerencias para el enriquecimiento
del nuevo diseño curricular:
4.2.3.1.
Relación del poder con el saber.
La primera estrategia establece las cuestiones de poder-saber que
ponen de relieve el impacto de las fuerzas sociales en las artes y
la educación, y los mecanismos por los cuales validan ciertas
formas de conocimiento y marginan otras. Tenemos ejemplos concretos
de cuestiones de poder-saber en las decisiones arquitectónicas,
el diseño industrial, la historia, la crítica del arte
y las artesanías cuando el elitismo y el igualitarismo se presentan
como un conflicto de validación del saber entre grupos sociales
dominantes y menos dominantes. Así, la crítica de arte
aborda las cuestiones del lenguaje como particularmente sensibles,
de cuyo discurso crea los significados y valores derivados de las
prácticas y las producciones artísticas. Las disciplinas
del conocimiento que se suponían objetivas y desinteresadas,
parecen conferir, por lo general, ventajas sociales a grupos dominantes
de una sociedad a expensas de otros. Lo que se considera arte elevado
obtiene este estatus a través de una identificación
con lo socialmente dominante, mientras que los productos de los grupos
con menor poder a menudo languidecen en la oscuridad. Descubrir de
que modo se cumplen estas determinaciones puede transformarse en el
objeto de formación. La conexión poder-saber plantea
determinadas preguntas para los responsables de diseñar currículos.
Foucault pretende señalar que el modo en que las instituciones
y los grupos sociales más poderosos suelen determinar que saber
o que versiones de los hechos debe considerarse dignos de ser enseñado,
ignorando los intereses y los deseos de otros, carentes de poder.
Y nos preguntamos: ¿Deben las decisiones sobre qué arte
es elevado y cuál bajo ser transmitidas a las generaciones
venideras a través de la educación? ¿Quién
tiene el poder de diseñar el currículo? ¿Qué
debe ser enseñado y a quién? ¿Qué arte
se ignora o se margina? ¿ Cómo se trasladan esta decisiones
a la enseñanza?
4.2.3.2. Rompimiento Paradigma Centro-Periferia.
Las estrategias posmodernas que cuestionan el paradigma Centro-Periferia,
aboga por la revelación de la cultura local, desde sus propios
referentes, desde una periferia que se convierte en centro. Un curriculo
que contenga elementos de estética como uno de sus pilares
debe entender que los centros se han roto, ahora es el momento de
asumir una identidad y un camino conocido. Se da fé a la aspiración
a la construcción de espacios comunitarios y el deseo de celebrar
lo que tenemos en común. Así, se plantea la anulación
de las fronteras entre el centro y la periferia donde la información
viene de nosotros y no de los otros a través de una red que
no tiene centro y jerarquía. La globalización y la sociedad
de la información permite construir centros culturales desde
la periferia.
4.2.3.3. Autobiográfica.
La capacidad de desarrollar un currículo que localice las instancias
de autorreferenciales, comunales como la reafirmación del cuerpo,
a través de la danza y el deporte, o experiencias colectivas
y comunales a traves del teatro y la danza. El cuerpo es visto como
un site (lugar) nada neutral ni pasivo, sino mas bien pertinente en
el que se proyectan practicas educativas en tanto que imagen para
abordar una pluralidad de experiencias relacionadas con el ejercicio
físico, la didáctica, la naturaleza, la interacción
social.
4.2.3.4. Apropiacionismo.
La apropiación o apropiacionismo son términos incorporados
a la actividad artística, que han generado reflexiones en torno
a cuestiones tales como el plagio y la falsificación, la cita,
el remake (rehacer), el objeto "encontrado" o apropiado
como ready made (“ya hecho”). El apropiacionismo como
técnica educativa podría, a la postre, proponer una
serie de estrategias creativas en el proceso de aprendizaje cultural
y social del estudiante. Su empleo se ha dado en obras relacionadas
con las nociones de simulación y simulacro, el principio de
collage y el concepto de montaje donde la metáfora de la realidad
se convierte en un ejercicio cultural. Es por ello que cabe ajustar
la idea de apropiación con la de “reciclaje cultural”
de las viejas formas de construcción social como las educativas.
Porque muchas veces, no se trata exactamente de materiales robados
de la sociedad, sino retomados a través del acto teatral, la
máscara, el movimiento, el gesto, la imagen .
Con el marco de las prácticas simbólicas apropiacionistas
predomina la reconstrucción del sentido. Un currículo
donde la polivalencia es fundamental para generar nuevas miradas es
capaz de abrirse al entorno, a referencias variadas y a una pluralidad
de asociaciones. El arte posmoderno no es únicamente autorreferencial
sino que exporta de otras disciplinas valores para trasladarlos a
modelos viejos o caducos y llenarlos de funcionalidad metafórica.
4.2.3.5.
Contracultura: género, multiculturalidad, hibridación.
El discurso cultural sirve a menudo para promover la estabilidad cultural
hacia configuraciones del poder dentro del discurso y ocasionar conflictos
que generan, a la postre nuevos modelos sociales.
El discurso multicultural incluye y excluye a diversos grupos, y aquellos
que tienen poco poder encuentran una nueva fuente de legitimidad al
adoptar un discurso legitimado. La diversidad cultural y lingüística
ha ido penetrando en nuestras aulas como un auténtico fenómeno
inesperado que obliga a los profesores a replantear las estrategias,
los valores, las actitudes transmitidas. Es necesario definir nuestros
valores educativos en una situación multicultural, cuando se
aspira a favorecer una integración de todos los alumnos procedentes
de diferentes culturas, creyentes de distintas religiones y formados
en valores familiares y en costumbres muy diversas. Costa Rica es
un país en rápido crecimiento multicultural con muchas
oportunidades para el estudio transcultural a través de la
estética.
4.2.3.6. Eclecticismo e historicismo: memoria social.
Por otro lado, los posmodernos rechazan la noción de progreso
lineal y sostienen que la civilización no ha logrado avance
alguno sin producir por añadidura situaciones nada progresistas
e incluso importantes. Esta actitud no implica la destrucción
creativa de las realidades antiguas para crear otras nuevas sino el
eclecticismo es una estrategia significativa y pedagógica inclusiva
de elementos históricos, los cuales responden a un marcado
interés por la integración del pasado y el presente,
es el proceso de hibrización y mestizaje de las tradiciones
populares y urbanas de la memoria social.
4.2.3.7. De-construcción.
De-construir como lo plantea Derrida es una división del signo
para describir un método de lectura de la realidad en el que
los elementos conflictivos de un texto son expuestos para contradecir
y socavar cualquier interpretación fija. Altera, asimismo,
la función de elucidación de las prácticas estéticas
tradicionalmente asignadas a la crítica, en su búsqueda
de sentido en una cultura en la que los significados de las imágenes,
sonidos, espacios, palabras y tiempos no son fijos. Se tiende cada
vez más a una crítica orientada a la lectura del lector,
espectador o el estudiante, alejada del modelo de crítica orientada
al escritor, el artista y el profesor, es decir al productor (Muerte
del autor). Aunque Derrida entendió la deconstrucción
como una manera de leer textos filosóficos, ha sido empleada
como método analítico de textos literarios. Por añadidura,
el procedimiento ha sido aplicado a las artes visuales, la crítica
de arte y la arquitectura . El currículo que integra el deconstrutivismo
intentaría descubrir oposiciones no tanto para resolverlas
como para demostrar que no hay un punto de vista privilegiado. El
propósito de la lectura deconstructivista es localizar focos
de conflicto y traducirlos en temas de reflexión, de ahí
que el currículo como texto, no es inmune a una lectura de
oposiciones como una oposición al discurso moderno.
4.2.3.8.
Doble codificación.
El currículo como forma doblemente codificada distingue a los
objetos posmodernos de los modernos. Puesto que el objeto posmoderno
tiene códigos o conjuntos de mensajes que se suman a los de
la modernidad, agregar otros códigos a los moderno también
puede ser un modelo de procedimiento útil para el cambio curricular
(por ejemplo, incorporar significados alternativos al currículo
moderno).
El currículo recurre conscientemente a la ironía, la
ambigüedad y la contradicción. Un objeto o acción
posmoderna se caracteriza por cierto eclecticismo y una belleza disonante
derivada de la combinación de motivos ornamentales clásicos
y de otros estilos. Esta combinación produce significados ambiguos,
a veces contradictorios por eso el carácter de doble codificación
4.2.3.9. El Pequeño relato: erosión de los grandes relatos
de
la modernidad.
El currículo se ha desplazado desde las tendencias universalizantes
de la modernidad hacia las tendencias pluralizadoras de la posmodernidad.
La preocupación exclusiva por el conocimiento disciplinario
basado en comunidades de eruditos evoluciona hacia un uso mayor del
conocimiento local e informantes locales. Existe una mayor receptividad
respecto al arte no occidental, al arte de las minorías y las
mujeres y al arte de la cultura popular. Los pequeños relatos
que nunca fueron incluidos. La inclusión de estos tipos de
arte puede describirse como una tendencia general para la democratización
del currículo y alejarlo de las concepciones elitistas del
conocimiento. Así, se fusionan el contenido local y los intereses
de tipo regional con intereses de ámbito nacional.
4.2.3.10. Temática socio política.
El currículo se transporta a la arena de participación
política y cultural incidiendo en las políticas públicas
a través de la metáfora y la ironía con el fin
de desmantelar el discurso de los grandes relatos. Una educación
basada en la participación ciudadana en la temprana edad del
estudiante le permitiría generar una acción responsable
ante su comunidad. Se vería, la estética como un artivismo
y un mecanismo efecto de una mayor convivencia social.
4.2.3.11. Los neo estilos: Renacer de los medios tradicionales.
Estetizar las relaciones sociales a través de la memoria y
los medios históricos de expresión, es otra ruta para
volver con los estilos para repensarlos y proyectarlos hacia el futuro.
La necesidad de un espacio urbano rescatable y posible conformaría
también aspectos del currículo educativo al intervenir
en una conciencia de las tradiciones, el patrimonio y los valores
nacionales o pos-nacionales.
4.2.3.12. Desacralización y anti-esteticismo.
La relativización del esteticismo académico que aboga
por el mimetismo de la naturaleza (El arte imita el bien) es re-organizado
mediante algunas estrategias de entrada y salida de la premodernidad
hacia la modernidad y la posmodernidad. Estas decisiones conformarían,
en su justa medida, los discursos del currículo posmoderno.
Desacralizar ayuda a revalorar de una manera efectiva lo tradicional,
y conserva la veracidad de las representaciones, radical o gradualmente,
en el contexto educativo, el cual requeriría desacralizarse
hacia unas vías de apredizajes más honestas y maduras.
4.2.3.13. Criticidad mediática.
La posición crítica ante los mensajes de los medios
de comunicación social mediante su estudio discursivo requiere
un compromiso entre la escuela y la labor educativa de los medios
de comunicación. Las identidades de los jóvenes, sin
embargo, se trazan en la intersección del texto escrito, la
imagen electrónica y la cultura popular. Una realidad que la
escuela no puede desconocer. De esto trata, precisamente, comunicación,
medios y educación: de la educación en medios información
como una vía de entrada a la cultura y a la comprensión
del mundo. Hay una conciencia de que no existe una fórmula
universal, por lo tanto es importante abrir vías de reflexión
que respondan a las siguientes inquietudes: ¿La escuela debe
redefinir su relación con la cultura? ¿ Privilegio de
lo saberes escolares o saberes mediáticos? ¿Choque o
integración? ¿ Es posible establecer un compromiso con
la democracia y su relación con los fundamentos y prácticas
de una educación de medios?
4.2.3.14. Fragmentación.
Son estrategias nomádicas que construyen relaciones de redes
a través de los espacios fragmentados, aislados e interrelacionados
en el currículo y la unidad didáctica. Una fragmentación
implica desmembramiento y sumisión a causa de los designios
de la experimentación en el caos del abigarrado mundo de la
era de la imagen global donde la diversidad estética y cultural
se divide en el universo de la publicidad, el diseño, y los
medios masivos como extensiones de los espectáculos observados
por los nuevos espectadores críticos o pasivos en la recepción
estética. La educación debe de integrar esos modelos
y convertirlos en herramientas pedagógicas con el fin de educar
para el caos y los enfoques no lineales.
4.2.3.15. Intertextualidad.
El recurso de los intertextos para establecer vías plurisignificativas
de recepción dentro del currículo educativo podría
constituir otra estrategia significativa para el aprendizaje ya que
éste desarrolla significados divergentes gracias al uso de
relatos sugerentes, de conecciones, de ventanas, de múltiples
fuentes de intepretación. En este sentido, la intertextualidad
podría ser otro procedimiento alternativo de lectura de la
realidad en el aula que enriquece la experiencia educativa, las competencias
y los discursos.
4.2.3.16. Análisis del discurso: multimodalidad.
El análisis discursivo de los textos culturales podrían
constituir otro modelo de interpretación del poder (desde lo
estético), ya sea del que surge de los discursos dominantes
o los generados en los sectores marginados. Además, se puede
perfilar como una herramienta estudio de los productos de la sociedad
en sus múltiples modos de manifestación. El análisis
crítico del discurso (A.C.D) sobre todo por su análisis
semiótico de los enunciados multimodales (imagen, sonido, gestos,
acciones en el aula), lograría constituirse en fundamento del
currículo educativo. Trabaja sobre la representación
de los actores en el discurso, la música, los textos escolares,
los cuales se revuelven con imágenes, sonidos y gestos dentro
del aula.
En fin, el análisis crítico del discurso es otra estrategia
de la posmodernidad, además de la de-construcción, el
apropiacionismo y la intertextualidad, que se fundamenta en el acceso
desigual a los recursos lingüísticos y sociales, recursos
que son controlados por las instancias institucionales. Los patrones
de acceso al discurso y a los eventos comunicativos son un elemento
esencial para el análisis crítico del discurso (A.C.D.)
generados por los texto verbales, visuales y audiovisuales de nuestra
cultura visual contemporánea que abarca desde la radio hasta
el video clip. En términos de método, el ACD se puede
describir por norma general como hiper- o supralingüístico,
en el sentido de que los docentes que utilicen este método
reflexivo considerarían el contexto discursivo de manera no
restringida o el significado que existe más allá de
las estructuras gramaticales. Esto incluye la circunspección
de los contextos políticos e incluso económicos del
uso de la lengua, la cual se conecta con lo social por ser el dominio
primario de la ideología y por ser tanto el interés
principal como el lugar en que tienen espacio las luchas del poder
y el control en la Cultura Visual.
4.2.3.17. Otras visiones y modelos alternativos:
Existen otros modelos y visiones que pueden enriquecer el enfoque
principal. Tenemos las fuentes teóricas y marcos metodógicos
pluralistas fruto de la participación de especialistas en las
áreas correspondientes generados en los talleres de retroalimentación.
4.2.4.
Estrategias pedagógicas para entender la Cultura Visual y la
Cultura Popular.
La cultura global está cambiando rápidamente de la comunicación
basada en el texto a la saturación de imágenes. La cultura
visual está en todas partes: en la televisión, en los
museos, en las revistas, en los cines, en Internet, en los centros
comerciales, etc. Como resultado, aprender sobre las complejidades
de la cultura visual está convirtiéndose en algo cada
vez más crucial para el desarrollo humano. La investigación,
por ende es fundamental para la integración de las estrategias
de la posmodernidad al currículo educativo, ya que combina
valores de acción sobre el tejido social y plantea un perfil
del estudiante activo con emprendimiento social. La cultura visual
y la ciudadanía son paradigmas pragmáticos que tienen
que resolverse con la introducción de estructuras pedagógicas
culturales.
4.2.5. La investigación artística como herramienta de
transformación en la ética y la participación
ciudadana.
Constituye las metodologías del proyecto artístico a
través de las técnicas del nuevo enfoque donde la interdisciplinariedad
se incorpora como pautas de cambios ciudadanos desde la estética
y la proyectacion. Los puntos que siguen explican el proceso de iniciación
de un proyecto transdisciplinario donde lo ético, lo estético
y el contexto ciudadano se conforman:
-Inventario de necesidades ética, estética y ciudadanas
(que situaciones desearía cambiar o mejorar) Todo proyecto
debe iniciarse con el planteamiento por parte del docente tutor y
los estudiantes, de situaciones concretas y reales que les interesan
y los motivan para actuar. Estas situaciones se les llaman situaciones
generadoras. Estas no son necesariamente un problema, de forma que
puede existir dos tipos:
Acciones dirigidos a mejorar, recuperar algo existente o crear algo
nuevo.
Acciones que ayudan a solventar o aminorar una situación o
problema bien definido.
Hay que distinguir los conceptos de eje, tema y sub.-tema y situación
generadora
Eje: Concepto más amplio
Tema: Concreta el eje
sub.-tema: Concreta el tema
-Situación generadora: Nivel más concreto que se vincula
a la realidad inmediata de la comunidad
-Selección de una situación generadora: (En qué
situación me interesa o nos interesan trabajar)
-Investigación para la acción: (como podemos vivir mejor
con lo sabemos ejercitando el desarrollo de estrategias estéticas
de la comunidad para descubrir problemáticas que ameriten un
proyecto loable)
-Decidir un camino para plantear proyectos que superen objetivos de
corto plazo por acciones que busquen cambios con más permanencia.
¿cual es la mejor opción? ¿Cuál opción
tiene más probabilidades de cambiar en forma más permanente?
¿Qué recursos tenemos? ¿Qué otros actores
sociales podríamos interesar en colaborar con nosotros? ¿Cuál
es la opción más viable de acuerdo con los recursos
y alianzas de que disponemos?
-Formulación y gestión del proyecto ¿Qué
metas tenemos y cómo nos organizamos para alcanzarlas? Hay
que plasmar lo que se decidió hacer en un conjunto ordenado
de elementos que integren el tema, los objetivos como tareas, la valoración
de la enunciación del problema artístico, la identificación
de los aspectos y de las funciones, los límites, recursos tecnológicos
y técnicos, metodología creativa sobre el área
de impacto seleccionado, y la creación de modelos, guiones,
estrategias, para su implementación.
Metodología del proyecto Estético ¿Cómo?
Conforma una serie de procedimientos, técnicas o actividades
artísticas necesarias que permita alcanzar los objetivos y
las metas propuestos por el docente, los estudiantes como miembros
de su comunidad u otros entes sociales responsables. La metodología
traza unas constantes con las que podemos intentar construir un esquema
que nos guíe y señale los tiempos de las acciones que
hemos de ejecutar, la sucesión de los distintos momentos para
llegar a los resultados esperados. También en esta etapa se
utiliza toda clase de materias y toda clase de técnicas visuales,
actorales, corporales-cinéticas, que nos permitan realizar
el proyecto en el aula con los contenidos, acciones, narraciones,
estilos, formas, movimiento y sonidos adecuados y con la manera que
corresponda a la situación generadora del proyecto o la actividad.
La metodología se ampara, en este sentido, de la situación
generadora seleccionada y de los objetivos o los caminos a seguir
como límites para la identificación de los elementos
de proyectación. A continuación se presentan las partes
fundamentales de la metodología estética o elementos
de proyectacion en forma esquemática
• Nombre
• Enunciación del problema
• Objetivo general y objetivos específicos
• Identificación de los aspectos y de las funciones:
grupo meta y el contexto físico del proyecto.
• Límites.
• Disponibilidades materiales, tecnológicas y técnicas.
• Creatividad
• Modelos, procesos y matrices.
• Ejecución.
• Cronogramas de acción
• Recursos extraestéticos y medios evaluativos.
4.2.6.
Áreas de desarrollo del nuevo enfoque.
Las áreas de impacto son las zonas temáticas que permiten
integrar las técnicas o metodologías del enfoque posmoderno
a través de la investigación para motivar a los profesores
de secundaria a realizar esas prácticas didácticas como
una oportunidad para experimentar los valores que aporta las dimensiones
de la estética y su relación con la participación
ciudadana y la ética con el fin de construir mejores seres
humanos. Y se convierten en un aporte que contesta a la pregunta de
cómo integrar la triada (ética-estética-ciudadanía)
que faciliten los aprendizajes de la pedagogía cultural desde
sus respectivas asignaturas. Estos son algunos ejemplos de zonas impactadas
por las estrategias del enfoque posmoderno:
Proyectos estéticos transdisciplinarios con impacto en el urbanismo
a través de una visión interdisciplinaria del espacio
gráfico, urbanístico, paisajístico y arquitectónico.
Determinación de áreas de acción social sobre
la imagen espacial, señalética y ecología iconográfica,
intervenciones públicas en parques, no-lugares o Los vacíos
no reclamados, mobiliario urbano, acciones sobre edificios, plazas,
entradas , las avenidas de crecimiento lineal, estaciones de autobuses
o transportes, Los festivales urbanos, calles y caminos que vallan
más allá del graffiti y el mural como inconsciente colectivo
sino creando espacios duraderos o efímeros con intervenciones
radicales que actúen sobre hábitos, usos sociales y
formas perceptivas que reafirmen su identidad. Por ejemplo la integración
de algunas asignaturas desde las ciencias y estudios sociales para
repensar el espacio urbano e incidir en el diseño paisajístico
de un parque o lote no reclamado. O desde la educación cívica
concientizar sobre los usos de la imagen como ciudadanos y consumidores
dentro de una comunidad determinada.
Proyectos estéticos transdisciplinarios con impacto en el área
de la salud pública: arte terapia para el adulto mayor. Estudiantes
ofrezcan lecciones de arte o actividades con el arte. Proyectos artísticos
con impacto en el área de la salud mental y física de
la comunidad. Adaptabilidad de los sectores más cambiantes
de la comunidad: adolescentes, adulto mayor y discapacitados. Arte
terapia para el adulto mayor, arte y embarazo en la adolescencia,
arte y control de la natalidad, desmotivación comunal. Por
ejemplo a través del teatro y el histrionismo realizar talleres
que disminuyan la violencia familiar.
Proyectos estéticos transdisciplinarios con impacto en el área
de la educación estética y tradiciones artísticas
locales. Apreciación de las artes visuales de la cultura popular
y su impacto a través del desarrollo de un sistema de actividades
iconográficas, espaciales, objetuales y habituales que representen
una necesidad comunal y que impliquen la cultura visual como el color,
el sonido, las texturas y las formas del medio ambiente que nos rodea.
Crear un archivo antropológico donde el imaginario local de
la comunidad se desarrolle a partir de las imágenes de sus
vivencias o memorias.
Proyectos estéticos transdisciplinarios con impacto en el área
de la cultura, la identidad y los valores familiares: taller de la
memoria familiar. Recolectar imágenes y crear núcleos
afectivos entre el pasado y presente. Proyectos artísticos
con impacto en el área de la cultura, la identidad, las vivencias
psicosociales, valores familiares y el humor social: taller de la
memoria familiar y comunal de nuestros antepasados inmediatos, de
los sueños y los deseos del inconsciente colectivo, rescate
de valores, prácticas lúdicas del juego y las travesuras
comunitarias, recolección y creación de imágenes
de la historia y crear núcleos afectivos entre el pretérito
y presente hacia un futuro promisorio.
Proyectos estéticos transdisciplinarios con impacto en el área
de la creatividad colectiva, la cultura visual, la industria cultural
y la capacidad para ampliar el aspecto de la investigación
estética con incidencia real en la sociedad. La investigación
cultural como fuerza y motivo de cambio. ¿Cómo hacer
de una colectividad creativa? Y que a través de esta actitud
generar fuerzas sociales mediante la expresión visual, espacial
y objetual. Plantear realidades marginales a través de vías
visuales, espaciales y metafóricas, histriónicas, dan
císticas. El paisaje de nuestra vida cotidiana está
constituido en su mayor parte por imágenes, gracias a las cuales
nos orientamos en el tiempo y en el espacio, definimos nuestro comportamiento
y decidimos nuestras actitudes. Todas esas imágenes son fruto
de un proyecto, surgido de modo inconsciente o elaborado según
una función muy precisa. En este sentido, la historia del mundo
está determinada por su diseño. Con la llegada de la
modernidad, emergió la figura diseñador-artista, propiciando
así un campo cultural definido genéricamente como visual
culture , cuyo cometido es idear los modelos de la comunicación
visual comunitaria, desde la gráfica y los valores antropológicos,
desde los medios sociales de comunicación a las prácticas
de la cultura popular.
Proyectos estéticos transdisciplinarios con impacto en el área
social: Conciencia social de la comunidad y la política mediante
acciones artísticas que crean una conciencia de la problemáticas
de la comunidad con incidencia directa y cuantificable. Manifestaciones
políticas con acciones artísticas de protesta pacífica
y democrática, pero con una carga simbólica y estética
vinculante y educativa.
Proyectos estéticos transdisciplinarios con impacto en el área
ambiental y sostenible: conciencia ecológica y sostenible mediante
el diseño y el arte. Cultura de la basura y el desperdicio,
materiales reciclados y conciencia del cambio mediante la estética
con la ayuda de los agentes comunitarios y principalmente la empresa
privada. Por ejemplo combinar esfuerzos sostenibles en la comunidad
reforestando áreas y luego diseñar senderos con rotulación,
ornamentación y estética.
Proyectos estéticos transdisciplinarios con impacto en el área
económica: Crear fuentes de riquezas y empleo a través
de la proyectación, manufactura, circulación y promoción
de productos culturales altamente diseñados vinculados con
la ayuda de la empresa privada y las instituciones patrocinadoras.
Por ejemplo creando espacios y talleres de artesanía alternativa
enfocada al turismo cultural o las industrias culturales emergentes
(teatro, cine, video)
4.2.7. De la pedagogía escolar a la pedagogía cultural:
Se produce cada vez una distancia entre la 'pedagogía cultural'
(que tiene que ver con el papel que juega el universo visual y la
cultura popular fuera de la escuela en la conformación de las
identidades) y la 'pedagogía escolar' (lo que se supone que
la escuela enseña y los valores que pretende transmitir en
su propuesta educativa). Esto significa reconocer que se produce una
distancia entre cómo educa la escuela y cómo educan
los medios de la cultura popular (el cine, los videojuegos, la música
popular, las teleseries, Internet, los dibujos en la televisión,
la publicidad,…) .
Este nuevo escenario en el que transcurre la infancia y la adolescencia
llega hasta la educación y nos invita a dialogar con ella,
al tiempo que, como veremos a continuación, nos plantea un
nuevo desafío para la educación en el campo de las artes
visuales.
Hoy un docente, o cualquier persona interesada por la educación,
que quiera comprender lo que está aconteciendo en el mundo
en el que vive y, sobre todo, que trate de acercarse a lo que afecta
a la construcción de la identidad de los niños, las
niñas y los adolescentes, no se puede limitar «a saber
la asignatura» o a tener unos conocimientos de psicopedagogía.
Si en todos los campos del saber, el problema de los límites
y los deslizamientos es una cuestión que está a la orden
del día; si vivimos en una sociedad de complejidades en la
que por primera vez en la historia, nos encontramos con que el ciclo
de renovación del conocimiento es más corto que el ciclo
de la vida del individuo; si las identidades se configuran a base
de fragmentos y emergencias, se requiere no sólo un replanteamiento
absoluto del sistema educativo , sino apropiarnos de otros saberes
y de otras maneras de explorar e interpretar la realidad. Saberes
que ayuden a dar sentido a lo emergente y cambiante y a comprendernos
a nosotros mismos y al mundo en el que vivimos, tanto al profesorado
como el alumnado (desde la educación infantil a la universidad).
Es por esta razón que en la actualidad la escuela, el currículum,
necesita entrar en una nueva narrativa que dialogue con las situaciones
cambiantes que afectan tanto a los sujetos pedagógicos como
a las relaciones sociales, las representaciones culturales y los conocimientos.
La escuela no puede continuar basando su finalidad educadora en transmitir
en un conocimiento lineal, disciplinar y territorial defendido por
unos especialistas, que tal y como ha evidenciado, buscan, sobre todo,
legitimarse a si mismos y al tipo de visión del mundo estratificada
que median y proyectan, sobre todo, en los libros de texto. Visiones
que dejan al margen (excluyen) muchas cuestiones fundamentales (tanto
en la vía del conocimiento como de las experiencias) que tienen
un papel esencial en la comprensión y actuación sobre
el mundo y en el conocimiento de sí mismo, de los niños,
las niñas y los adolescentes.
4.2.8. El conocimiento del contexto ciudadano y el desarrollo de la
sensibilidad estética desde el aula.
Entre los beneficios del proyecto de arte es compartir experiencias
realizadas desde la visualidad, la espacialidad, la objetualidad,
las acciones y la corporalidad que incidan en la dinámica social
de la comunidad y permitan un reconocimiento de sus necesidades mediante
las estrategias artísticas de aprendizaje y valoración.
Un proyecto de artes planificado, con objetivos bien definido al servicio
del futuro ciudadano imprime una que permite a los estudiantes utilizar
conocimientos, destrezas escolares y desarrollar valores de responsabilidad
y solidaridad social.
Una experiencia en torno a la cual se reflexione antes y después
de su realización. Iniciativas en las que los estudiantes tengan
un alto grado de participación y desarrollen aptitudes de liderazgo
empresarial y social a través de las destrezas artísticas
y creativas como un tipo de competencias que involucren a otros actores
de la comunidad (como la empresa, las organizaciones y las instituciones).
Aprender como una forma de enriquecerse con el intercambio de información,
generar nuevas ideas de proyectos y mejorar la gestión y dirección
de proyectos culturales y la Valoración que destaca el trabajo
realizado y la divulgación de su impacto y aporte a la sociedad.
El programa con énfasis en artes busca fortalecer la capacidad
de estudiantes y docentes en la gestión y desarrollo de proyectos
de servicio comunal, que completen los recursos de diversos sectores
de la comunidad, particularmente con la participación de agentes
sociales locales, para incentivar prácticas artísticas
de participación ciudadana responsable y solidaria.
El arte como herramienta de extensión social tiene el propósito
de estimular nuevas vías de acercarse a las problemáticas
de las comunidades y despertar la sensibilidad de los ciudadanos con
la creación de ambientes de tolerancia y solidaridad.
Un nuevo enfoques desde las artes implica, por lo tanto, crear instrumentos
de servicio a la ciudadanía y como estímulo para la
formación ciudadana. Sin embargo, el fortalecimiento y desarrollo
de todo su potencial requiere motivar y capacitar a docentes de artes
(visuales, diseño, música, literatura, teatro, danza
etc.) Y estudiantes interesados en la gestión de estos proyectos,
pues tienen la responsabilidad de aprovechar o no las oportunidades
y retos que estos ofrecen. Cada acción se podría canalizar
en áreas transdisciplinarias como urbanismo, economía,
sociedad, creatividad comunitaria, valores etc.
El nuevo enfoque explica por qué es necesaria la educación
artística multicultural y cómo el currículo posmoderno
promueve la comprensión transcultural, reconocen y celebran
la diversidad racial y artística en el arte, estimulan la autoestima
y el sano orgullo de los estudiantes por su legado cultural, y abordan
problemas como el etnocentrismo, la parcialidad, los estereotipos,
los prejuicios, la discriminación y la intolerancia en general.
Tomando como marco de sus reflexiones la educación artística
centrada en las asignaturas plantea los currículos actuales
en diversas asignaturas y sugiere cómo sería posible
diseñar y aplicar un currículo para el servicio artístico
multicultural que ayudase a todos los estudiantes a encontrar un lugar
para el arte en sus vidas con un enfoque de la educación multicultural
que responda plenamente a las inquietudes de sus estudiantes y de
su comunidad.
4.3. ALCANCES DEL NUEVO ENFOQUE EN EL FUTURO CIUDADANO
4.3.1.Situación esperada después de la ejecución
del proyecto en el Área Estética
-
Aprendizaje y ejercicio del pensamiento crítico, así
como de razón emancipadora que afecta un trabajo permanente
sobre las certidumbres apresuradas sobre las ideas recibidas, sobre
la idea y la creencia esquemáticas.
-Creación de soportes simbólicos en los que se ejercitan
el imaginario, la sensación, la sensibilidad, la emoción,
la pasión; siempre con la vista puesta en una interpretación
del mundo, de la vida, de la muerte, del pasado, para conseguir constituir
una representación lo más coherente posible del tiempo
y del espacio.
-Adquisición e intercambio de saberes o sea, de algo que tiene
relación con la verdad, con la búsqueda de la verdad
como experiencia humana acumulada .
-Relación con lo otro, lo diferente, lo diverso; comunicación
(en el sentido de puesta en común), de construcción
permanente de sí, por y con el otro pero también frente
a ese otro.
-Relación con lo bello, que es expresión de una subjetividad
(de un sujeto lo suficientemente libre como para entregarse a un juicio,
un placer, una conciencia), al tiempo que tensión hacia un
universal. Lo bello como reinvención permanente de la relación
entre lo sensible y lo inteligible.
4.3.2.
Adaptabilidad del modelo al contexto costarricense.
En
este documento se ha explicado las estrategias dominantes del enfoque
posmoderno en las discusiones sobre estética, ética
y ciudadanía. Si estas son consustanciales al discurso posmoderno
en general, resulta razonable que aparezcan a su vez en la reflexión
sobre el currículo. No se sostiene aquí que estos principios
sean consecuentes entre si, ya que es obvio que la adaptabilidad del
modelo al contexto costarricense conlleva sus dificultades de integración.
Los responsables de diseñar currículos pueden contraponer
unos principios a otros, elegir entre ellos, o trabajar con otros
atributos posmodernos.
Un currículo basado en estas características carecerá
de la claridad estructural del sistema de asignaturas basado en la
concepción moderna de las disciplinas, estructuras tan claramente
definidas y delimitadas y paradigmas tan bien consensuados e indudables,
que podía articular una formación secuenciada. Sin embargo,
estas estructuras pueden insertarse en un currículo utilizando
la metáfora de la forma espiral. Esta forma sugiere, por ejemplo
que las ideas rectoras de una disciplina pueden presentarse como rasgos
recurrentes y puedan ser identificadas de antemano. En este sentido,
los límites que separaban las disciplinas se resquebrajan.
El trabajo transdiciplinario, en cambio, se generaliza. Los modelos
de espiral que se estilaban en los anos sesentas deberían ser
sustituidos, en los inicios del dos mil, por otros más cercanos
al collage, en el que se yuxtapongan dicotomías del tipo pasado-presente,
masculino-femenino, pasividad ciudadana-pro actividad social, dominante-marginal,
y arte elevado-arte popular.
6.
CONCLUSIONES
La
enseñanza de la posmodernidad estética como uno de los
ejes de las disciplinas del currículo escolar es un reto de
integración. Tiene repercusiones de largo alcance para la educación
costarricense en general y trae problemas de cultura general. Por
esta razón, es probable que la posmodernidad deba adoptar un
enfoque curricular interdisciplinario. Cada asignatura, a su manera,
se relaciona con la construcción social de la realidad.
La cultura posmoderna puede enseñarse como un cruce de estas
representaciones culturales, motivadas por los cambios de la vida
contemporánea. Es probable, por tanto, que desde una perspectiva
posmoderna la educación comparta el carácter del collage
de la propia existencia de hoy con el fin de propiciar hábitos
ciudadanos y formas de ver el mundo a través una mejor convivencia
social. La educación posmoderna intenta establecer conexiones
y separaciones entre las áreas de las asignaturas más
evidentes para los futuros ciudadanos. Esto contrasta con la preferencia
moderna por la enseñanza de las asignaturas aisladas como disciplinas
autónomas-lógicas a través de una organización
jerárquica en forma de árbol (pensamiento inductivo-deductivo).
Existe la dificultad de encontrar un consenso sobre las ideas rectoras
que deben funcionar como núcleos organizativos. También
es evidente que el consenso entre los expertos de cada disciplina,
si bien es posible, a menudo elimina los puntos de conflicto y de
riesgo. Esto vuelve trivial la naturaleza de investigación
en campos como la estética y la moral y elimina su importancia
cultural.
El enfoque posmoderno se desarrolla a partir de redes complejas de
relaciones, tipo collage. Las estructuras en red son más adecuadas
para manejar la complejidad del contenido posmoderno. Esto no significa
que la información deba ser arrojada azarosamente a los alumnos.
Significa más bien que profesores y alumnos tengan una vivencia
transdisciplinaria de la triada ética-estética-ciudadanía
y tengan que trabajar juntos en la construcción de significados
fuera de la experiencia fragmentaria de los estudios académicos.
También, poder facilitar esta tarea conjunta con un enfoque
curricular que abarque disciplinas que caen fuera del ámbito
de las competencias tradicionales de la educación formal. Algunos
modelos posmodernos de currículo tienen una estructura parecida
a un entramado o red, lo que invita al educando a buscar significados
en múltiples direcciones y explorar diversas representaciones
del fenómeno estudiado a través de sendas nomadicas
con vínculos intelectuales, estéticos, cívicos
y morales de las disciplinas. Como un collage, la educación,
esta repleta de significados complejos y discontinuos. Es necesario
aclarar que la libertad en el uso de los enfoques y sus posibles combinaciones
no desmerita para quien desea especializarse en un medio o en una
rama artística, pues para realizar una labor conjunta proyectada
hacia la comunidad puede ser requerida la especialización o
división de quehaceres artísticos.
Por otro lado, la revolución tecnológica nos impacta
y se impone. La velocidad de los procesos de innovación que
se genera en el campo de los medios electrónicos y audiovisuales
produce una variedad y ampliación de las experiencias de aprendizaje
como no se habían suscitado en épocas anteriores. La
tecnología se ha convertido en un saber esencial que ha modificado
las maneras de aprender y de también de producir y crear. Los
medios de comunicación de masas ocupan un lugar central en
el debate posmoderno ya que constituyen un mecanismo de control social
y un instrumento privilegiado de poder. En este sentido, el modelo
posmoderno es apto para integrarse y transformar el currículo
de la educación formal del país y verse como proceso,
susceptible de adaptarse y responder a las necesidades de nuestros
tiempos de cambios.
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